Satin Island

Satin Island

Satin Island - Tom McCarthy

Estamos de fiesta, pues por fin se publica otra novela de Tom McCarthy en español. En un panorama literario como el nuestro, floreciente de reediciones, marcado por traducciones revisadas y jalonado de rescates de las profundidades del ISBN, la aparición de materia nueva es siempre motivo de celebración. Y más cuando esa materia proviene de un autor que no dejó de publicarse por falta de éxito sino, como veremos, por todo lo contrario.

La primera novela de Tom McCarthy, Remainder, título traducido al español como Residuos, fue publicada en 2005 por una revista de vanguardia parisina para, al año siguiente, ser editada por la londinense Alma Books y, ya en 2007, ver la luz en USA a manos de Vintage, el sello de Penguin cuyo mejor exponente en las latitudes en que nos movemos es Thomas Pynchon. Un largo camino hacia la visibilidad que la española Lengua de Trapo supo honrar en 2008 con su traducción al español. Supe de su existencia por una crítica de Rodrigo Fresán en Letras Libres (http://www.letraslibres.com/revista/libros/residuos-de-tom-mccarthy), cuya última y categórica frase rezaba: “En términos estrictamente personales, íntimos, pero ya no privados, cómo me hubiera gustado escribir este libro”. Había que leer Residuos.

Pero uno lee una novela como Residuos, primera de un autor joven y, por tanto, susceptible de ser seguida por otras —por, en definitiva, más—, y el regocijo es doble, pues cabe imaginar que regalos similares irán apareciendo cada, digamos, dos o tres años. Tal es nuestro interés por el autor de una obra maestra de ese calibre que nos zambullimos en Internet, en busca de información. Y, en efecto, descubrimos que, de hecho, McCarthy ha vuelto a hacerlo, de nuevo con Alma Books y bajo el título Men in Space. Así que nos relajamos y nos disponemos a esperar.

Y la vida pasa.

En realidad, pasan años.

Y un día recordamos a McCarthy, desaparecido del panorama editorial español por razones desconocidas. Nos acordamos de él y nos da por pensar que, en fin, vale, Residuos era una novela magistral, pero es posible que ahí acabara la cosa, causa de que ni Lengua de Trapo ni otra editorial española haya decidido seguir publicando a Tom McCarthy. Pero no. La vida sigue: en 2010 McCarthy publica una tercera novela de título C, y de nuevo con Vintage. Pensamos, entonces, que lo de Men in Space sería un bache y el autor ha renacido de sus cenizas. Seguro que ya es cuestión de esperar sólo unos meses para leer lo que nuestro mercado editorial tenga a bien ofrecernos de este, a aquellas alturas, más que reconocido autor fuera de nuestras fronteras.

Y esperamos.

Pero nada.

No quedaba otra que leer C en idioma original. Y, tras leerla, no quedaba otra que rendirse ante la maestría de McCarthy en otra novela maravillosa, muy por encima de la ya, suponemos, olvidada Residuos. Y en 2012, aún sin señales de nada mccarthiano en castellano, Vintage reedita Men in Space y ya para qué esperar, pues hay cosas que no tienen remedio, y la leemos en lengua vernácula y, tras cerrar el libro, el enigma no ha hecho sino aumentar hasta convertirse en un jeroglífico indescifrable: ¿Por qué, si Men in Space es mejor que la ya sobresaliente Residuos, nadie la ha publicado en español? ¿Por qué, viniendo C con el marchamo de calidad de Vintage, no la ha publicado nadie en español? Estamos en 2012. Han pasado seis años desde la aparición de Residuos en librerías españolas. El autor sigue en racha, en forma, en el candelero, en nuestros pensamientos y oraciones. Pero ¿qué? Pero, nada.

A finales de 2014, leemos un anuncio de la inminente publicación de Satin Island (primavera de 2015), ultimísima novela de Tom McCarthy. Cubierta estadounidense parida por Peter Mendelsund, el portadista del momento, el celebérrimo cubiertólogo; maravillosa portada de la edición británica para Vintage a cargo de Suzanne Dean. Esto va en serio, pensamos, se están gastando la pasta en un escritor serio. Reservamos el libro en Amazon y, mientras, de vez en cuando admiramos las portadas de algo que, por el momento, no existe como bien de consumo. Y, un día de sol, el libro llega a casa. Lo devoramos. Alucinamos. Pensamos: Ya está. El ninguneo se ha acabado. Y esperamos a consultar las previsiones de novedades para 2016 de grandes y medianas y pequeñas firmas de edición literaria en castellano.

Pero nada, y van…

¿Será posible?

(Me lo estoy pasando bien escribiendo esto pero creo llegado el momento de abreviar e ir al grano, al desenlace de una historia cuyo patrón es más que conocido): Tenemos el enorme placer de anunciar que Pálido Fuego publicará las obras no traducidas al castellano del espectacular autor británico llamado Tom McCarthy, cuya primera novela, Residuos, clamaba a voces lo que íbamos a encontrar a la vuelta de la esquina. Y, por deseo del autor, empezamos haciéndolo á la Guadiana, por la última, Satin Island, que estará en librerías el próximo lunes 21 de marzo de 2016. En 2017 verá la luz Men in Space y, con permiso del director general del Universo, C hará lo propio en 2018.

Estamos de enhorabuena, sí.

P.S.: Cuando el jurado del Man Booker Prize declaró Satin Island novela finalista en su edición de 2015, nos alegramos y brindamos con cava, como mandan los cánones y el buen gusto. Luego otorgaron el premio gordo a una novela de Marlon James sobre matanzas en Haití. Compramos el tocho de James, de más está decirlo. Pero, circunstancias del paladar, caprichos del noséqué, deformaciones y desviaciones varias, llámesele como se quiera, no pudimos pasar de las primeras 30 páginas de un libro que, al parecer, basa en parte su efectividad en una característica manera de expresarse haitiana que, a esta parte (nosotros), se nos antoja pesada e intraducible so pena de mutilación severa y descafeinamiento galopante. Y si la novela sobre el intento de asesinato de Bob Marley mejora tras el inicio, nunca lo sabremos. ¿Es mejor la novela de McCarthy? Por supuesto, dónde va a parar. Esas cosas ni se preguntan.


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